Por un Autocuidado responsable
En 2008 cada español gastó una media de 13,5 euros en medicamentos publicitarios, un dato que sigue situando nuestro país a la cola de Europa en materia de autocuidado de la salud
Los ciudadanos acuden al médico en busca de fármacos financiados por el Sistema Nacional de Salud incluso para tratar dolencias leves, tal y como corrobora este dato. Sin embargo, desde la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) se lanza un mensaje claro: los recursos del sistema público son limitados y si los utilizamos para pequeñas dolencias, no estarán disponibles para tratamientos más costosos o intervenciones quirúrgicas.
Consulta con el farmacéutico
El autocuidado de la salud abarca varios ámbitos: medicamentos sin receta y publicitarios, plantas medicinales, medicamentos homeopáticos y artículos de parafarmacia (cosméticos, alimentación y productos sanitarios). El año pasado las ventas de medicamentos publicitarios descendieron un 3,1 por ciento con respecto a 2007.
Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Santiago Cuéllar, jefe del Departamento Técnico, explica a BIEN que los medicamentos sin receta son muy seguros: "Son aquellos que la Agencia Española del Medicamento ha considerado que no es necesaria la prescripción médica, entendiendo que son de probada seguridad y eficacia y que su uso no plantea riesgos especiales y puede servir para la resolución de determinados síntomas o patologías de carácter autolimitante. Están sujetos a las mismas condiciones de calidad, seguridad y eficacia que el resto".
También en el terreno del autocuidado de la salud, es preciso hacer un uso responsable de la medicación. En estos fármacos que no requieren receta, asegura Cuéllar, "hacer un buen uso es seguir al máximo las indicaciones específicas que recibe del farmacéutico para alcanzar el máximo nivel de eficacia y el mínimo de efectos adversos e interacciones". Si el paciente decide tomar un medicamento sin consultar con nadie, pidiendo el consejo de alguien no cualificado o ignorando las instrucciones del sanitario, asume una serie de responsabilidades para las cuales no está formado, concluye.
(Noticia publicada en www.estarbien.com)